jueves 9 de febrero de 2012

Comunicación política y teatro, "1984" en el Festival

Este año asistiremos a la XIII edición del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá. Ya en la edición pasada tuve la oportunidad de reseñar una excelente obra presentada en el festival, se trató de 2666, obra indudablemente política en la que el Teatro Lliure mostró de forma desgarradora la realidad de las mujeres de Juárez en México. Pocas obras artísticas me han conmovido como esa, es una obra que jamas olvidaré.

Ahora crecen mis expectativas aun más, pues la política hará presencia en el festival con la adaptación de una de las obras literarias mas influyentes en la comunicación política: 1984 de George Orwell. Publicada en 1949 como una ficción distópica ha sido producto de reflexiones y análisis en los últimos años por la capacidad de Orwell para anticipar un retrato de fenómenos políticos de plena actualidad como la tele-democracia, el estado de vigilancia, el poder de los medios, la homogenización de los ciudadanos... la biopolitica.

La adaptación del grupo The Actors´ Gang , dirigido por Tim Robbins, ganador del premio Oscar, advierte ser una obra a sobresalir en el festival por su propuesta estética y el manejo de un lenguaje que presenta la realidad actual como una triste ficción del pasado. Citando la guía del público entregada por el festival "Aquí Robbins deja ver sus inquietudes al poder totalitario de un país que podría ser el suyo".

Bueno yo por mi parte ya me aseguré mi entrada, y espero encontrarme con mas de quienes me leen en medio de este evento, del que más adelante seguro escribiré,espero llene mis expectativas. Por ahora vale compartir la guía de estudio que la compañía de teatro ha dejado para los visitantes de su sitio web, un buen abre bocas para aumentar la expectativa. Nos vemos en el festival.

 Guía de Estudio "1984" por The Actors Gang

miércoles 7 de diciembre de 2011

La marcha, medio sin mensaje.

La más reciente marcha convocada en el país a partir de los asesinatos de los secuestrados por las Farc, fue el momento para revivir un hecho icónico en la historia de la movilización política en Colombia, y de paso también un primer hito del poder masivo de los medios sociales, como fue el denominado 4 de febrero. Una vez se dio el atroz crimen miles de voces iniciaron la convocatoria a una marcha nacional, hay que reconocer que fueron primero los familiares de los secuestrados y que su clamor es por la liberación.

Tomado de: www.matadorcartoons.blogspot.com
Pero en la práctica, la voz de los familiares se confundió en un sinfín de mensajes que expresaban un sin número de emociones de todos los colombianos. Es cierto, existe un punto de quiebre con el asesinato y esa es la chispa inicial de la movilización, pero tantos sectores diversos convocando al mismo tiempo, más los sectores que se fueron sumando a su conveniencia, generaron una atomización de los motivos de la marcha. Todo actor y sector que se vinculó lo hizo con una agenda propia, defendiendo una causa diferente de la del otro, el mensaje así se vuelve ambiguo, se diluye en la obligación impuesta de marchar por no ser víctima de una sanción social y por comprar la paz de conciencia y la paz moral de no verse haciendo nada frente a las atrocidades de la guerrilla.

Las movilizaciones políticas son un medio para comunicar de forma masiva la adhesión a una causa, pero cuando existen miles de causas para una misma movilización ese medio pierde el mensaje, de forma estratégica no tiene sentido movilizar a millones de personas si cada una de ellas lleva un mensaje diferente, eso es tanto como caminar por un andén a medio día, cada ciudadano inmerso en sus preocupaciones, los convocantes a la marcha no fueron capaces de construir una agenda y trasmitirla, generar empatía hacia sus preocupaciones (tan validas como pocas en este país). El momento es claramente emocional, pero un mismo hecho conduce al odio o a la compasión, y es ahí donde se pierde el mensaje, pues los movimientos que trabajan día a día por la libertad de los secuestrados no han logrado construir un discurso, ni enmarcar las percepciones alrededor de de sus necesidades, gestionar las emociones de los colombianos a través del discurso político para que se encaminen a una misma serie de emociones movilizadoras y a la construcción de un debate público centrado en puntos concretos, que este medio tenga un fin.

En definitiva no es lo mismo una marcha contra las Farc que una marcha por la libertad de los secuestrados, las dos cosas no riñen entre sí, pero son motivaciones diferentes, se dan en un marco emocional distante y en medio de ellas caben tantas demandas que es imposible resumirlas acá pero que pasan por la desmovilización, la seguridad democrática, el reconocimiento del conflicto, el respeto a los derechos humanos y el derecho internacional humanitario, la geopolítica, el acuerdo humanitario, etc. Nadie sabe a ciencia cierta cuál es el mensaje que trasmite esta movilización, no existe un discurso, el medio se expone vacio. Una agenda completamente atomizada y la carencia de un mensaje contundente hacen de esta movilización una oportunidad desaprovechada, pues el mensaje inicial de los familiares se desvaneció por completo y lo multitudinario solo es noticia por si mismo pero no trasmite un mensaje, o lo que es peor trasmite tantos mensajes al mismo tiempo que se convierte en ruido, y de ese modo llegará el punto en que ya nadie quiera escuchar.

lunes 5 de diciembre de 2011

Compartiendo la biblioteca:


Hace algunas semanas publiqué una foto de mi biblioteca personal, @scaputo  me sugirió a través de twitter que compartiera algunos títulos, así que acatando la sugerencia dejo acá una lista, muy subjetiva, de mis favoritos:

  • Marketing Político – Lourdes Martin Salgado
  • Las Claves del Éxito Político- Antonio Laguna
  • Convencer a la Gente Contando Historias – Richard Maxwell y Robert Dickman
  • Opinión Pública, Comunicación y Política- Cándido Monzón
  • Comunicación Política- María José Canel
  • Marketing en el Sector Público- Philip Kotler
  • Comunicación y Poder- Manuel Castells
  • Mentes Flexibles- Howard Gardner
  • El Mundo de las Palabas- Steven Pinker
  • Narrativas Mediáticas- Omar Rincón
  • Cómo Ganar un Elección- “Comunicación Total”
  • The Press Effect – kathleen Hall Jamieson y Paul Waldman
  • Video Política- Giovanni Sartori
  • Words that Work – Frank Luntz
  • Los Telepresidentes – Omar Rincón
  • Marketing Político y Comunicación – Philippe Maarek
  • La Conquista del Poder – Mario Riorda, Ismael Crespo, Antonio Garrido
  • The Affect Effect- Russell Neuman, George Marcus, Ann Crigler, Michael Mackuen
  • Rumorología- Cass Sunstein
  • The Political Mind- George Lakoff
  • Infotopia- Cass Sunstein
  • Estrategias de Comunicación – Rafael Alberto Pérez
  • Inteligencia Social- Daniel Goleman
  • Dirty Rotten Strategies – Ian Mitroff y Abraham Silvers
  • Campaining for Hearts and  Minds – Ted Brader
  • The Political Brain – Drew Westen


Estos en cuanto a los que ya están en mi biblioteca, espero que siga creciendo y cada día sea una oportunidad para leer un libro más, mientras también sigue creciendo la antibiblioteca.

 “…una biblioteca privada no es un apéndice para estimular el ego, sino una herramienta para la investigación. Los libros leídos tienen mucho menos valor que los no leídos”. El Cisne Negro -Nassim Nicholas Taleb

jueves 1 de diciembre de 2011

Las elecciones: ¿comunicación política que conduce al error?

La emocionalidad ha sido el gran tema a explorar dentro de la comunicación política de los años recientes, muchos expertos buscan siempre identificar cuáles son aquellas emociones y valores que mueven más a las personas y tratan de explotar los mismos a favor de los políticos. Para ello la comunicación política elabora discursos, en tantos códigos como sea posible, para trasmitir o despertar emociones que transmitan su visión general de los problemas de índole publica, mover la emoción adecuada en el momento adecuado puede significar ganar o perder una elección.

Esta comunicación política, que se centra en lo emocional, aparece en todos los escenarios de la democracia, pero alcanza su expresión más evidente en los procesos electorales: los debates, la pauta publicitaria, la interlocución con actores sociales estratégicamente elegidos y las intervenciones en la plaza pública, son espacios donde se debe persuadir, y ya lo sabemos las emociones son el elemento de persuasión más contundente. De tal suerte todo candidato político determina su programa de gobierno e intenta comunicarlo de forma contundente para que este resuene en la cabeza de los ciudadanos.

En el caso de un gobierno popular es conveniente resaltar aquellas coincidencias y no entrar en confrontación, pero existe una tendencia al desgaste de los gobiernos al final de sus periodos, es un momento para hacer balances y por lo general muchas políticas se convierten en objeto de crítica, si esto se da pocos candidatos se atreven a apoyar al gobierno saliente, por el contrario la mayoría de ellos intentará exacerbar esos sentimientos de desencanto buscando un vinculo emocional con sus electores.

Lo que planteo es que sin importar si los gobiernos cumplieron o no su tarea, lo que determina la agenda de los candidatos es la percepción emocional que la mayoría tenga, explotar el deseo de cambio y las frustraciones tanto como sea posible, el balance de gobierno tiene más de emocional que de racional, así se refleja en la ciudadanía, los candidatos y los medios de comunicación. El trabajo de “framing” resume lo que se debe hacer en materia de construcción de un discurso electoral, la sensación de crisis debe ser palpable, entre más crítico sea el escenario más fuertes las emociones negativas hacia el actual gobierno y entonces cala un discurso emocionalmente contradictor.

Hasta acá no hay nada nuevo, simplemente una descripción simplificada de un escenario particular (de otros posibles), pero en este punto quisiera introducir el concepto de errores del tercer tipo elaborado por Ian Mistroff y Abraham Silvers, que plantea que muchas veces se nos ofrece una serie de alternativas para resolver un problema, pero estas responden a un diagnostico incorrecto del problema, de tal suerte se nos induce al error. Si bien nuestra elección de un candidato puede producirnos satisfacción por que este cumple sus promesas, los problemas persisten intactos, parafraseando a los autores: resolvemos de forma correcta el problema equivocado.

Algunas de las razones principales, planteadas por los dos autores, para que cometamos errores del tercer tipo, tienen mucho que ver con los discursos electorales, solemos equivocar el diagnostico del problema cuando apelamos a: la experiencia previa, emociones arraigadas, creencias generalizadas, y sesgos o prejuicios. De ese modo la construcción de los discursos en campaña a partir del mapa de percepciones acerca del gobierno saliente nos muestra un escenario donde se nos “venden” alternativas de solución (propuestas de campaña) que por lo general apelan a estas cuatro condiciones, y además las exageran, de ese modo se deja en manos de los ciudadanos la elección de respuesta a una situación de crisis y no se les involucra realmente en el diagnostico del problema.

Aun peor resulta el diseño del discurso de campaña basado exclusivamente en las emociones y percepciones, de ese modo ni siquiera el candidato y su equipo realizan un diagnostico efectivo del problema, entramos así en un círculo vicioso de reproducción de emociones frente a lo público que pueden generar satisfacción en quien ganó y quienes lo eligieron, pero que terminado el periodo de gobierno volverán a generar insatisfacción, creando un escenario ideal para repetir el mismo proceso.

Eliminar un proceso más racional (en tanto se puedan gestionar las emociones y reducirlas al momento de diagnosticar los problemas) nos lleva a ciclos de insatisfacción política, sin un diagnostico efectivo de los problemas los gobiernos tenderán siempre a su impopularidad pues sus programas de campaña no resolverán los problemas reales y se crean ciclos de insatisfacción frente a la política, ya que el ciudadano percibe al político como ineficiente o mentiroso y le castiga en las próximas elecciones (a él o su partido según sea el caso) y así nace un prejuicio hacia los políticos por su incapacidad de resolver problemas, cuando en realidad existe un fenómeno mayor y difícilmente perceptible que es la inducción al error en la toma colectiva de decisiones.

Para concluir, vale la pena ver cómo los escenarios electorales en el contexto mediático actual nos están forzando a generar una comunicación política que aumenta la tendencia a dejar los problemas públicos intactos, y en tal sentido vale la pena abrir un debate sobre cómo reformulamos los procesos de construcción de discursos para que ese beneficio emocional que vincula a los ciudadanos con lo público sea también funcional al progreso y la superación de los ciclos de crisis. Como todos los caminos conducen a Lakoff me atrevería a sugerir que ahí hay pistas para superar el fenómeno que acabo de plantear, pero eso lo dejamos para un próximo post.


domingo 4 de septiembre de 2011

Políticos, ¿con o sin community manager?

De forma muy breve quiero dedicar este post a un tema que he tocado en varias conversaciones, conferencias y trinos, el papel del comunnity manager manejando las cuentas de un político, me llama la atención encontrarme de forma recurrente con el rechazo a que un político maneje sus cuentas en medios sociales a través de un tercero, siendo el argumento que cuando se sigue a un político lo que se busca es un contacto directo y no el contacto con una persona que hable por él. 

Generalmente este tercero puede ser un buen estratega y medir cada una de sus respuestas, o el extremo contrario y terminar debilitando el proceso comunicativo entre ciudadanos y representantes. En ambos casos lo que mucha gente argumenta es que no hay comunicación directa y que esto resta sinceridad al proceso de comunicación en los medios sociales. 

Por mi parte soy el primero en defender que todo político debe contar con un community manager por varias razones que me parecen valiosas para el proceso, igual siempre estoy dispuesto a oír opiniones diferentes y fomentar el debate (una de las cosas que más me gusta de los medios sociales es confrontar opiniones de forma constructiva) por lo que la invitación es a que continuemos la conversación, por ahora acá están mis razones: 

· En términos de mercadeo político el personaje Es una marca, y claro se entiende que no se trata de un producto comercial, y que por muchas razones no se puede manejar su presencia virtual del mismo modo, pero en la práctica el interés de que un personaje político esté en estos medios es gestionar una comunidad virtual alrededor de su persona. Dejar que el político maneje sus medios apuntaría a un modelo centrado en la persona y no en la comunidad, en la personalidad más que en la marca. 

· Continuando con el punto anterior dejo una opinión personal de lo que me gusta encontrar en la web, uno puede hacer muchas cosas en internet pero algo que tengo claro es que No quiero un tipo hablando de sí mismo. Y estoy seguro que no soy el único, así que prefiero alguien que maneje la comunidad y facilite la comunicación con recursos de calidad, información objetiva, y creación de hipertextos. 

· Sumado a esto es frecuente que los políticos (que en campaña viajan y recorren lugares que nadie sabe que existen) quieran mostrarse contando en dónde están y qué están haciendo, la verdad por lo general datos sin importancia del tipo: mañana viajamos a… estamos llegando a … hoy escucharemos a la comunidad de… y bueno la verdad esa información es irrelevante, cuando me conecto no quiero dedicar mi tiempo a leer una agenda o itinerario de viaje. Prefiero un community que nos cuente o nos enlace a los contenidos que dan cuenta sobre los temas y propuestas que se dieron en esas reuniones, información que si es de interés público. 

· Considero que una de las ventajas de los medios sociales es que no necesariamente se necesita sincronía de espacio y tiempo para comunicarse, sin embargo me siento ofendido cuando dejo un comentario en cualquier red de un político y pueden pasar varios días, semanas o simplemente nunca tener una respuesta, entiendo bien que un político no puede estar pegado del twitter todo el día respondiendo mensajes, definitivamente lo mejor que puede hacer es tener una persona encargada capaz de responder. No quiero esperar a que el político tenga tiempo 

Bueno y esas se me vienen a la cabeza por el momento, estoy seguro que a medida que avance el debate aparecerán otras, así que seguiremos tocando el tema.

domingo 24 de julio de 2011

Culture jamming, comunicación política contra el consumismo.


Suelo hablar en este blog de la comunicación política entendida desde la perspectiva de la actividad política tradicional, los actores políticos comunicando bajo técnicas y estrategias de persuasión, ese es el tipo de política que espero algún día predomine en mi país, ya que creo que la política mediada por la comunicación es la forma opuesta a la política mediada por la corrupción. 

Sin embargo este post lo dedicare a mencionar un movimiento que encuentro fascinante denominado “culture jamming”, una expresión de comunicación política ciudadana como respuesta a la hegemonía de la economía y las marcas, a la captura de lo público, individuos empoderados mediante la acción de comunicar.

No cabe acá hacer una reseña del movimiento (eso se lo dejo a wikipedia) pero si tratar de exponer una idea general, según lo veo es un movimiento que surge en comunidades del primer mundo donde es más evidente que la economía capitalista ha cooptado espacios de la esfera política, de ese modo surgen también espacios de resistencia y activismo, sin embargo el caso particular del culture jamming no se trata de un movimiento organizado. Algunas de sus características son que: carece de un centro, no cuenta con reglas establecidas o manifiestos, surge en diversas expresiones y lugares totalmente desvinculados uno del otro, y lo que me parece más interesante: copia a la economía y a las grandes empresas en sus medios y métodos de comunicación, y de ese modo logra subvertirlos.

La idea general es que un individuo puede lograr un impacto de trasgresión a la cultura de consumo usando los medios de comunicación y publicitarios, bien sea creando desde cero o interviniendo los que están siendo usados por una marca, de ese modo se publican vallas, se hacen comerciales, se modifican carteles y afiches publicitarios, inclusive se han realizado campañas completas  que utilizan el mensaje de las grandes marcas y lo modifican para advertir sobre problemáticas sociales, abusos por parte de los grandes poderes económicos o simplemente con el ánimo de intervenir el orden establecido y trasgredir lo cotidiano.

Ejemplos de este movimiento son la imágenes que acompañan este post, pero también les recomiendo visitar o buscar el trabajo de: adbusters, the bilboard liberation front, the yes men, Anonymus (últimamente muy sonados en Colombia), Bansky (también muy sonado por el reciente documental sobre su actividad y también por su intro para Los Simpson), Atari Teenage Riot, 3kStatic, Barbie Liberation Organization, Reverend Billy and the Church of Life After Shopping, y Wooster Collective, entre otros. Además los invito a ver este corto realizado por la gente de AdBusters que me ha sorprendido por su calidad: The Production of Meaning